OCTUBRE 2025
El estrés no es solo mental; se almacena físicamente, tensando la musculatura profunda y el diafragma, lo que a menudo se traduce en dolores de cabeza, problemas digestivos o tensión cervical y lumbar. La Osteopatía aborda esta conexión directa.
A continuación, te mostramos cómo usar el poder del tacto y la respiración para liberar la tensión emocional y física.
1. Respiración Diafragmática: El Botón de Reinicio
El diafragma es un músculo clave en el manejo del estrés y la postura. Respirar superficialmente lo tensa.
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La Técnica: Coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen. Inhala lentamente por la nariz, sintiendo cómo se infla el abdomen (la mano del pecho apenas debe moverse). Exhala lentamente.
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Beneficio: Activa el sistema nervioso parasimpático (relajación) y reduce la tensión de la caja torácica.
2. Liberación del Occipital: Adiós a las Cefaleas Tensionales
El cráneo se une al cuello en la zona occipital, un punto donde el estrés se acumula y genera dolores de cabeza.
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El Ejercicio: Túmbate boca arriba. Coloca dos pelotas de tenis (dentro de un calcetín) o tus propios pulgares justo debajo de la base del cráneo (donde termina el pelo).
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El Objetivo: Permanece ahí unos minutos, dejando que el peso de tu cabeza hunda los puntos de tensión.
3. Estiramiento del Psoas: El Músculo de la Emoción
El psoas es un músculo profundo que conecta la columna con la pierna y se acorta dramáticamente cuando estamos estresados o pasamos mucho tiempo sentados.
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El Estiramiento: Colócate en posición de rodilla, como si fueras a atarte los cordones. Inclina la pelvis hacia adelante (sin curvar la espalda) hasta sentir tensión en la ingle de la pierna de atrás.
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Beneficio: Liberar el psoas ayuda a aliviar la tensión lumbar y abdominal.
4. Masaje Visceral Ligero: Calma tu Estómago
El sistema nervioso y el digestivo están íntimamente ligados. El estrés provoca nudos y espasmos en el intestino.
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La Técnica: Túmbate y masajea suavemente tu abdomen siguiendo el sentido de las agujas del reloj (el recorrido natural del intestino grueso). Usa la palma de la mano con una presión ligera y circular.
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El Propósito: Mejora el tránsito intestinal, alivia la hinchazón y fomenta la relajación visceral.
5. La Posición Restauradora: Patas Arriba
Una técnica simple para mejorar la circulación y relajar el sistema nervioso central.
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El Método: Túmbate en el suelo y eleva tus piernas contra una pared (en ángulo de 90 grados).
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Tiempo: Permanece en esta postura durante 5 a 10 minutos. Es ideal al final del día.


